13 de agosto de 2008

Comienza ¡A escena con los Maestros!

Luego de la suspensión del inicio,comienzan los encuentros en modalidad de taller-charla con participación del público, con la moderación de Rocío Villamil.
El ciclo comienza con la presencia de Ruben Yañez el viernes 15 de agosto a las 20 hs en el Museo del Hombre y la Tecnología (Brasil 511, esquina Zorilla) en el departamento de Salto.
Continúa el 18 de agosto a las 19:30 hs con la participación de Levón, en el Pequeño Teatro (W. Ferreira 802, esq. Rivera) en Durazno.

*Se agrega nueva fecha para el
viernes 22 de agosto a las 20 hs, día en el que Ruben Yañez se presentará en Imaginateatro (Leandro Gómez 568) en el Departamento de Paysandú.

6 de agosto de 2008

Murga Madre en DVD: Qué hay detrás del antifaz




Pitufo Lombrado y Pinocho Routin son los protagonistas de Murga Madre. Encarnan sus personajes tras las máscaras, pero son ellos... a la misma vez que son otros. La dupla traslada el valor de su trayectoria y reconocimiento en el carnaval en dos personajes teatrales que maman de las figuras que les dan vida. Es que en sus venas comparten el alma creativa del autor y el compositor de la pieza. La obra, ganadora del premio Florencio al mejor espectáculo musical y presentada en varios escenarios locales e internacionales fue editada en DVD. Ahora puede disfrutarse como eterno registro de la presentación realizada en el Teatro Solís en noviembre de 2006 con músicos en vivo.
Un viaje por el rito
Los bufones y payasos (...) no eran actores que desempeñaban su papel sobre el escenario. Por el contrario, ellos seguían siendo bufones y payasos en todas las circunstancias de su vida[1]”, afirmó el filosofo ruso Mijaíl Bajtín en su análisis sobre la cultura carnavalesca. Para el teórico ésta era una forma especial de vida, real e ideal a la vez, situada en la frontera entre la vida y el arte. Sobre esa línea fronteriza es por la que transitan Lombardo y Routin en su puesta de Murga Madre representando a murguistas eternos que hablan sobre la murga: transmiten un sentimiento arraigado que para ellos y para sus personajes es una forma de vida.
La invitación de la dupla es a participar de un viaje por el tiempo, mientras caprichosamente el reloj no para nunca, se evocan recuerdos de los carnavales que fueron y se tararea la retirada de Asaltantes con Patente del ’32. Es que el carnaval es un rito, una tradición que orgullosamente se hereda y, sobretodo, se vive. En esa evocación los personajes desmantelan desde su interior las aristas de la vida del murguista y de la murga, como fenómeno artístico colectivo.
El director Fernando Toja se vale de la personificación de sus bufones y en el pasaje de estados emotivos contrapuestos. Pocos elementos en la escena (sillas y mesas de madera) son manipulados e integrados como parte de los propios personajes: recorre el sentido del texto la vida dinámica y cambiante del saltimbanqui que constantemente arma y desarma escenarios. Las mesas adquieren múltiples funciones, son: bombos, tablados, sillas del público, la parte trasera de un camión...la imaginación se dispara en el sentido dinámico del juego.
Los objetos se transforman y la transformación está en la base del carnaval. En febrero surge un mundo alterno, un mundo paralelo en el que desaparecen las reglas de lo cotidiano. Tanto así que la tierra puede confundirse con el cielo en una total inversión de los tópicos de la normalidad. El disfraz y la máscara transforman a las personas en personajes. El murguista ¿puede quitarse ese maquillaje? ¿qué hay detrás del antifaz?
Murga Madre evoca y se cuestiona hacia el interior. Desmonta el mundo carnavalero con su lenguaje propio (se discute por discutir) y su pintoresquismo (la luna y la noche para el murguista, el día de los fallos, la competencia, la relación con el barrio, las borracheras..), sin perder de vista la comicidad en su planteo. Toja coloca la risa en el centro de la fiesta enfatizando lo grotesco en varias de las situaciones. El texto está plagado de juegos de palabras ingeniosos: “desafinado, desmaquillado, desmotivado, desalmado, deshumanizado” , es que según la visión carnavalesca del mundo “el individuo parecía dotado de una segunda vida que le permitía establecer nuevas relaciones, verdaderamente humanas, con sus semejantes. La alienación desaparecía provisionalmente. El hombre volvía a sí mismo y se sentía un ser humano entre sus semejantes”[2]
La voz se hace presente como parte del alma del carnaval y del espectáculo. Las canciones escritas por Routin y arregladas musicalmente por Lombardo en diversos registros, nos trasladan desde el cuplé hasta la noche de fallos. La presentación en el Teatro Solís se realizó con la participación de los músicos en vivo, por única vez para la grabación del DVD.
Filmar el teatro
Jorge Dubatti define la naturaleza del lenguaje teatral en el convivio y en el acontecimiento aurático, siguiendo las teorías de Walter Benjamin. En ese sentido, el teatro es encuentro de presencias, sin intermediarios tecnológicos.”En tanto convivio, el teatro no acepta ser televisado ni transmitido por satélite o redes ópticas ni incluido en Internet o chateado, no admite ser enlatado ni enfrascado, y en consecuencia no puede ser mercantilizado. Afirma la cultura in vivo contra la cultura in vitro”.[3]
El teatro filmado pierde su capacidad aurática para ganarle al tiempo y perdurar, deja de ser un acontecimiento efímero para transformarse en registro invariable. De alguna forma, aquello que podría ser irrecuperable, sólo transmitido mediante la palabra y la memoria, se retiene desde un único punto de vista. El registro de Murga Madre para este DVD es el resultado de una selección de planos, de la búsqueda visual desde un único punto de vista, que nos permite evocar materialmente el acontecimiento teatral que fue. La filmación no es teatro, es sólo su registro mecánico, pero le permite escapar a la muerte, siendo el testigo de su perduración.



[1] Bajtín, Mijaíl. La cultura popular en la edad media y en el renacimiento: el contexto de Francois Rabelais.
[2] Idem
[3] Dubatti, Jorge. Teatralidad y cultura actual: la política del convivio teatral.

10 de julio de 2008

¡A escena! con los maestros

El Programa ¡A Escena! del MEC organiza este ciclo de charlas con figuras referentes, de gran trayectoria en las artes escénicas, para compartir y registrar a modo de historiografía sus vivencias y experiencia como memoria cultural viva.
El ciclo en el 2008 se iniciará con la participación de Ruben Yañez, Levón, Estela Medina, Osvaldo Reyno y Graciela Figueroa sumando los esfuerzos ya realizados por el Centro de Documentación Investigación y Difusión de las Artes Escénicas del Teatro Solís que viene realizando el Proyecto “Acervo Vivo del Teatro Solís” desde el 2006.
Los encuentros serán charlas con participación del público, que se filmarán para generar un archivo, y se realizarán dos por mes desde julio hasta noviembre.
Ruben Yañez se presentará el viernes 18 de julio a las 20 hs en la Sala “El Andén” de Kalkañal Teatro (19 de abril y Julio Delgado/SALTO) y el Viernes 25 de julio a las 20 hs en la Sala de “Imaginateatro” (Leandro Gomez 568/PAYSANDU)
  • Por razones de salud de Ruben Yañez la charla se suspendió hasta nuevo aviso.

30 de junio de 2008

Bodas de Sangre: La muerte que ronda, el tiempo que pesa

Percovich toma al autor de su texto, se empapa en su universo y logra una intensa comunión que se representa en cada recoveco de la escena. Así sus obras parecen establecer un diálogo imaginario a la distancia (temporal, espacial, generacional) fruto de una digestión interna, de una interpretación artística comprometida y compenetrada en la creación de una dramaturgia escénica. Esa apropiación dialógica nos devuelve verdaderos universos sensibles como pudo verse el de Marguerite Duras en Playa Desierta, y el lorquiano en su reciente adaptación de Bodas de Sangre.
Para esta puesta la directora trabajó sobre tres poemas[*] de Lorca que fusionó con el texto de Bodas... con el interés de trasladar el personaje del Amargo y sus connotaciones: la muerte que ronda, el tiempo que pesa. El diálogo entre el jinete (Juan Worobiov) y el Amargo (Jorge Bolani) se repite caprichosamente como un indicio. No importa si los cuchillos son de oro o de plata, el tono del ambiente queda instaurado.
Existe un cuidadoso trabajo de cada uno de los personajes, sobre su composición y su rol. La articulación entre ellos es fluida sobre la escena, cada uno tiene su lugar, cada uno es indispensable en esta propuesta de intervención. La voz (Oscar Serra) está dentro y está fuera de la historia. Su capacidad de distanciarse guía al espectador por el universo lorquiano, por los hilos del entramado en este trabajo grupal de dramaturgia escénica. Tanto la voz, como el jinete y el Amargo se transmutan sutilmente de un personaje a otro. En un ejercicio de travestismo, propio del trabajo de un actor, Bolani es también la Luna y la Parca y Worobiov la Muerte y la Mendiga, entre otros personajes. No sólo el excelente vestuario diseñado por Soledad Capurro los convierte en ellos, la dirección actoral logra una verdadera apropiación de la feminidad mortuoria que la fuerte simbología de la Luna y la Muerte del texto de Lorca exige.
Estos dos personajes son resultado de una investigación de influencias, en busca de resaltar el momento surrealista del texto donde ambos se personifican. Fotografías del artista plástico Francis Picabia, la obra del artista multimedia Matthew Barney y el trabajo de la fotógrafa y escritora francesa Claude Cahun inspiraron a Capurro y Percovich en el concepto de transformación que estos personajes conllevan en sí.
En su adaptación la directora compone: su trabajo es una pieza musical. La propuesta se entrama a partir del diálogo intencional entre los textos elegidos, es el tejido simbólico de hilos rojos que envuelven de lado a lado las columnas del Solís e incluyen al público. Como otro elemento de ese tejido la presencia actoral es absoluta sobre la escena. En primer plano la musicalidad se respira en cada entonación, como es clara en la imponente escena de la Nana interpretada por Elisa Contreras y Andrea Davidovics, mientras madre e hija doblan unas sábanas. La misma fuerza actoral arrasa y crea momentos de fuerte tensión dramática cada vez que Estela Medina toma la voz de la Madre. Personaje fuerte, clave en la obra de Lorca, en una interpretación que emociona y excede cualquier palabra.
Los cuerpos se moldean, se transforman, los cuerpos aún en segundo plano están ahí y se hacen notar siendo vehículos de esa musicalidad que lo invade todo. El trabajo coreográfico de Martín Inthammoussú integra el movimiento a la anécdota y refuerza aún más el tejido escénico. El fluir de los actores, con sus entradas y salidas y en sus recorridos por el escenario también se logra en la relación con los elementos con los que interactúan. La coreografía con los abanicos acompañan el diálogo de los personajes y los sonidos, similares a navajas rasgando, son otro indicio de la muerte que se anuncia y flota en el aire.
Sobre la escena, la simbología poética de Lorca es la guía. Está presente, por ejemplo, en el empleo de la iluminación que se torna en un rojo violento, en las sábanas que lo envuelven todo (trabajadas por Osvaldo Reyno) y en el uso de objetos como la manzana que trasciende lo meramente textual. Hay un deseo oculto que recorre Bodas... un fuerte erotismo que se reprime y que luego explota. La Novia, como posesión, encarna ese deseo en disputa, transmisor inequívoco de la muerte. El Amargo es también un vehículo de las pulsiones en lucha, y por ello atraviesa la puesta.
Esa muerte anunciada en el planteo de la tragedia se instala y el desenlace es el luto inevitable. En ese momento esa Madre es la escena, por su intensidad, por su emoción. El silencio sólo nos centra en sus palabras, en su dolor. Medina se enviste en esa muerte y esa frustración, grandes obsesiones lorquianas, y magnetiza a su público.

[*] Campo, Canción de la madre del amargo (de poemas del Cante Jondo) y Romance del Emplazado (del Romancero Gitano)
Texto: Federico García Lorca
Versión y Dirección: Mariana Percovich
Asistente de dirección: Federico Ortega
Fotografías: Gustavo Castagnello
Teatro Solís: Viernes y Sábados 21 hs. Domingos 19 hs.
marianapercovich3.blogspot.com



5 de mayo de 2008

Ciclo de teatro leído semi montado

El teatro El Galpón organiza este ciclo para conocer y reflexionar sobre las dramaturgias contemporáneas de Argentina y Uruguay. Se realizará en Sala Cero, los martes a las 20 horas en el siguiente cronograma:

Martes 13: LA MADONNITA de Mauricio Kartún. Dir. Graciela Escuder.

Martes 20: EN AUTO de Daniel Veronese. Dir. Gustavo Alonso.
Martes 27: MI PEQUEÑO MUNDO PORNO de Gabriel Calderón. Dir. Gerardo Begérez.

Martes 3: SÁNCHEZ de Luis Masci. Dir. María Azambuya.


16 de abril de 2008

Don Gil de las calzas verdes: Cuadros dentro de cuadros

Del 10 al 13 de abril la Compañía Nacional de Teatro Clásico de España presentó la obra Don Gil de las calzas verdes de Tirso de Molina en el Teatro Solís. Un numeroso elenco bajo la dirección de Eduardo Vasco se empeña en mantener vivos los textos clásicos para no olvidar los orígenes y para homenajear al preciosismo del idioma español reflejado en las obras del renacimiento, barroco y romanticismo.
Don Gil de las calzas verdes es una comedia de enredos que Tirso de Molina editó en 1635. El nudo central del conflicto reflexiona sobre los engaños amorosos, la conveniencia económica del matrimonio y, sobre todo, las apariencias en los seres humanos. La puesta de Vasco enfatiza en la representación escénica de ese juego de apariencias. Como elemento escenográfico constante, a modo de leitmotiv, apela a la presencia de retratos de estilo renacentista, que atraviesan los discursos de los personajes: al trasvasar las escenas y escenarios actúan como imágenes tanto identificables como intercambiables.
Los rostros actúan como máscaras que exhiben pero a la vez ocultan. La presencia constante del marco descubre el ambiguo contrapunto entre la realidad y la ficción. Los marcos no son sólo los de las pinturas, una iluminación cenital encuadra varias escenas y delimita geométricamente el espacio ficticio de la representación. Una marcada utilización de claroscuros delata el signo de lo encubierto.
Es en ese juego de confusión de roles que el texto plantea los enredos cómicos de los que está plagado. El elenco español interpreta, con la gracia que se exige, cada personaje a la perfección, sin altibajos, prestando especial atención en la dicción y entonación para mantener la sonoridad de la versificación. Este riguroso entrenamiento rescata, a cada momento, el valor de los apartes en que los personajes se dirigen directamente al público: verdadero testigo absoluto que acompaña la trama conociendo todos los secretos de los engaños representados.
Para empapar la atmósfera de clasicismo, los acordes dulces de un arpa que es tocada en vivo invaden el escenario. La presencia del músico como otro testigo cabal, suma momentos cómicos al verse también comprendido como personaje. Un coro que aparece en los momentos de transición de la acción refuerza la musicalidad de un texto plagado de ingeniosos juegos de palabras.
Los vestuarios, imponentes en su colorido y confección, adquieren su importancia desde el desarrollo propio de la anécdota. El Don Gil, es uno y pasa a ser varios, pues se define como tal por su vestimenta, por sus calzas verdes, que esconden la verdadera personalidad de una mujer que se hace pasar por hombre en pos de recuperar a su amado. En medio de lo oculto una disposición frontal de la escena, donde los actores entran y salen del espacio dirigiéndose de frente al público, genera un quiebre que hace posible la elaboración de una complicidad necesaria en el encuentro.



La cantidad de actores en escena (18 personajes) refuerza el tono de enredo y consigue transmitir la complejidad del argumento propuesto por Tirso de Molina. Respetando las características del teatro barroco Don Gil es una comedia que trata sobre el honor: la protagonista se lanza en busca de su amado, para mantener intacta su dignidad. Tirso de Molina plantea una inversión de roles al colocar en el papel clásico del galán a una mujer que hace y deshace por medio de su seducción. Ese estado ambiguo de indefinición es el impulsor de la intriga y la acción sobre la que se sostiene Don Gil...
Durante la visita de este elenco español el Teatro Solís se transformó en un corral de comedias como aquellos que a finales del S.XVI y comienzos del S.XVII sirvieron de escenario para representar centenares de textos dramáticos del prolífico Siglo de Oro español.
Sobre La Compañía
La Compañía Nacional de Teatro Clásico es una unidad del Instituto Nacional de la Artes escénicas y la Música, bajo la órbita del Ministerio de Cultura de España. Fue creada por Adolfo Marsillach en 1986 y actualmente, Eduardo Vasco es su director desde setiembre de 2004.
Ponen en escena obras de la literatura dramática escrita antes del periodo realista, siendo su repertorio esencial el teatro Barroco, el del Renacimiento y los textos del Romanticismo. Trabajan con autores nacionales indispensables ,pero también desconocidos e incorporan textos de autores clásicos internacionales.
Su objetivo es escapar a la escenificación del teatro clásico de manera museística; apelan a las formas actuales, para conseguir un nexo de unión entre el espectador de hoy y los autores del pasado. Les interesa el trabajo sobre la palabra, destacando la belleza y la variedad del lenguaje utilizado por sus antepasados.
La Compañía posee dos elencos de actores especializados, mientras uno sale de gira por las ciudades de España y el exterior el otro se presenta en su sede en Madrid. En su página web pueden seguirse sus actividades y leerse las novedades en un boletín mensual http://teatroclasico.mcu.es

Autor: Tirso de Molina
Director: Eduardo Vasco
Teatro Solís: del 10 al 13 de abril 21 hs

15 de abril de 2008

Convocatoria 2008: “Montevideo Ciudad Teatral”

El viernes 18 de Abril a las 11 hs en el Foyer del Teatro Solís, se presentarán públicamente las Convocatorias 2008 de "Montevideo Ciudad Teatral” y su Comisión integrada por actores, directores, dramaturgos y técnicos.
La iniciativa de conformar esta comisión surge en la Intendencia Municipal de Montevideo para apoyar el desarrollo del teatro independiente y no oficial, mediante la subvención a grupos estables o eventuales, y a salas no oficiales. El primer fondo tendrá un valor de $2:500.000.