30 de junio de 2008

Bodas de Sangre: La muerte que ronda, el tiempo que pesa

Percovich toma al autor de su texto, se empapa en su universo y logra una intensa comunión que se representa en cada recoveco de la escena. Así sus obras parecen establecer un diálogo imaginario a la distancia (temporal, espacial, generacional) fruto de una digestión interna, de una interpretación artística comprometida y compenetrada en la creación de una dramaturgia escénica. Esa apropiación dialógica nos devuelve verdaderos universos sensibles como pudo verse el de Marguerite Duras en Playa Desierta, y el lorquiano en su reciente adaptación de Bodas de Sangre.
Para esta puesta la directora trabajó sobre tres poemas[*] de Lorca que fusionó con el texto de Bodas... con el interés de trasladar el personaje del Amargo y sus connotaciones: la muerte que ronda, el tiempo que pesa. El diálogo entre el jinete (Juan Worobiov) y el Amargo (Jorge Bolani) se repite caprichosamente como un indicio. No importa si los cuchillos son de oro o de plata, el tono del ambiente queda instaurado.
Existe un cuidadoso trabajo de cada uno de los personajes, sobre su composición y su rol. La articulación entre ellos es fluida sobre la escena, cada uno tiene su lugar, cada uno es indispensable en esta propuesta de intervención. La voz (Oscar Serra) está dentro y está fuera de la historia. Su capacidad de distanciarse guía al espectador por el universo lorquiano, por los hilos del entramado en este trabajo grupal de dramaturgia escénica. Tanto la voz, como el jinete y el Amargo se transmutan sutilmente de un personaje a otro. En un ejercicio de travestismo, propio del trabajo de un actor, Bolani es también la Luna y la Parca y Worobiov la Muerte y la Mendiga, entre otros personajes. No sólo el excelente vestuario diseñado por Soledad Capurro los convierte en ellos, la dirección actoral logra una verdadera apropiación de la feminidad mortuoria que la fuerte simbología de la Luna y la Muerte del texto de Lorca exige.
Estos dos personajes son resultado de una investigación de influencias, en busca de resaltar el momento surrealista del texto donde ambos se personifican. Fotografías del artista plástico Francis Picabia, la obra del artista multimedia Matthew Barney y el trabajo de la fotógrafa y escritora francesa Claude Cahun inspiraron a Capurro y Percovich en el concepto de transformación que estos personajes conllevan en sí.
En su adaptación la directora compone: su trabajo es una pieza musical. La propuesta se entrama a partir del diálogo intencional entre los textos elegidos, es el tejido simbólico de hilos rojos que envuelven de lado a lado las columnas del Solís e incluyen al público. Como otro elemento de ese tejido la presencia actoral es absoluta sobre la escena. En primer plano la musicalidad se respira en cada entonación, como es clara en la imponente escena de la Nana interpretada por Elisa Contreras y Andrea Davidovics, mientras madre e hija doblan unas sábanas. La misma fuerza actoral arrasa y crea momentos de fuerte tensión dramática cada vez que Estela Medina toma la voz de la Madre. Personaje fuerte, clave en la obra de Lorca, en una interpretación que emociona y excede cualquier palabra.
Los cuerpos se moldean, se transforman, los cuerpos aún en segundo plano están ahí y se hacen notar siendo vehículos de esa musicalidad que lo invade todo. El trabajo coreográfico de Martín Inthammoussú integra el movimiento a la anécdota y refuerza aún más el tejido escénico. El fluir de los actores, con sus entradas y salidas y en sus recorridos por el escenario también se logra en la relación con los elementos con los que interactúan. La coreografía con los abanicos acompañan el diálogo de los personajes y los sonidos, similares a navajas rasgando, son otro indicio de la muerte que se anuncia y flota en el aire.
Sobre la escena, la simbología poética de Lorca es la guía. Está presente, por ejemplo, en el empleo de la iluminación que se torna en un rojo violento, en las sábanas que lo envuelven todo (trabajadas por Osvaldo Reyno) y en el uso de objetos como la manzana que trasciende lo meramente textual. Hay un deseo oculto que recorre Bodas... un fuerte erotismo que se reprime y que luego explota. La Novia, como posesión, encarna ese deseo en disputa, transmisor inequívoco de la muerte. El Amargo es también un vehículo de las pulsiones en lucha, y por ello atraviesa la puesta.
Esa muerte anunciada en el planteo de la tragedia se instala y el desenlace es el luto inevitable. En ese momento esa Madre es la escena, por su intensidad, por su emoción. El silencio sólo nos centra en sus palabras, en su dolor. Medina se enviste en esa muerte y esa frustración, grandes obsesiones lorquianas, y magnetiza a su público.

[*] Campo, Canción de la madre del amargo (de poemas del Cante Jondo) y Romance del Emplazado (del Romancero Gitano)
Texto: Federico García Lorca
Versión y Dirección: Mariana Percovich
Asistente de dirección: Federico Ortega
Fotografías: Gustavo Castagnello
Teatro Solís: Viernes y Sábados 21 hs. Domingos 19 hs.
marianapercovich3.blogspot.com



5 de mayo de 2008

Ciclo de teatro leído semi montado

El teatro El Galpón organiza este ciclo para conocer y reflexionar sobre las dramaturgias contemporáneas de Argentina y Uruguay. Se realizará en Sala Cero, los martes a las 20 horas en el siguiente cronograma:

Martes 13: LA MADONNITA de Mauricio Kartún. Dir. Graciela Escuder.

Martes 20: EN AUTO de Daniel Veronese. Dir. Gustavo Alonso.
Martes 27: MI PEQUEÑO MUNDO PORNO de Gabriel Calderón. Dir. Gerardo Begérez.

Martes 3: SÁNCHEZ de Luis Masci. Dir. María Azambuya.


16 de abril de 2008

Don Gil de las calzas verdes: Cuadros dentro de cuadros

Del 10 al 13 de abril la Compañía Nacional de Teatro Clásico de España presentó la obra Don Gil de las calzas verdes de Tirso de Molina en el Teatro Solís. Un numeroso elenco bajo la dirección de Eduardo Vasco se empeña en mantener vivos los textos clásicos para no olvidar los orígenes y para homenajear al preciosismo del idioma español reflejado en las obras del renacimiento, barroco y romanticismo.
Don Gil de las calzas verdes es una comedia de enredos que Tirso de Molina editó en 1635. El nudo central del conflicto reflexiona sobre los engaños amorosos, la conveniencia económica del matrimonio y, sobre todo, las apariencias en los seres humanos. La puesta de Vasco enfatiza en la representación escénica de ese juego de apariencias. Como elemento escenográfico constante, a modo de leitmotiv, apela a la presencia de retratos de estilo renacentista, que atraviesan los discursos de los personajes: al trasvasar las escenas y escenarios actúan como imágenes tanto identificables como intercambiables.
Los rostros actúan como máscaras que exhiben pero a la vez ocultan. La presencia constante del marco descubre el ambiguo contrapunto entre la realidad y la ficción. Los marcos no son sólo los de las pinturas, una iluminación cenital encuadra varias escenas y delimita geométricamente el espacio ficticio de la representación. Una marcada utilización de claroscuros delata el signo de lo encubierto.
Es en ese juego de confusión de roles que el texto plantea los enredos cómicos de los que está plagado. El elenco español interpreta, con la gracia que se exige, cada personaje a la perfección, sin altibajos, prestando especial atención en la dicción y entonación para mantener la sonoridad de la versificación. Este riguroso entrenamiento rescata, a cada momento, el valor de los apartes en que los personajes se dirigen directamente al público: verdadero testigo absoluto que acompaña la trama conociendo todos los secretos de los engaños representados.
Para empapar la atmósfera de clasicismo, los acordes dulces de un arpa que es tocada en vivo invaden el escenario. La presencia del músico como otro testigo cabal, suma momentos cómicos al verse también comprendido como personaje. Un coro que aparece en los momentos de transición de la acción refuerza la musicalidad de un texto plagado de ingeniosos juegos de palabras.
Los vestuarios, imponentes en su colorido y confección, adquieren su importancia desde el desarrollo propio de la anécdota. El Don Gil, es uno y pasa a ser varios, pues se define como tal por su vestimenta, por sus calzas verdes, que esconden la verdadera personalidad de una mujer que se hace pasar por hombre en pos de recuperar a su amado. En medio de lo oculto una disposición frontal de la escena, donde los actores entran y salen del espacio dirigiéndose de frente al público, genera un quiebre que hace posible la elaboración de una complicidad necesaria en el encuentro.



La cantidad de actores en escena (18 personajes) refuerza el tono de enredo y consigue transmitir la complejidad del argumento propuesto por Tirso de Molina. Respetando las características del teatro barroco Don Gil es una comedia que trata sobre el honor: la protagonista se lanza en busca de su amado, para mantener intacta su dignidad. Tirso de Molina plantea una inversión de roles al colocar en el papel clásico del galán a una mujer que hace y deshace por medio de su seducción. Ese estado ambiguo de indefinición es el impulsor de la intriga y la acción sobre la que se sostiene Don Gil...
Durante la visita de este elenco español el Teatro Solís se transformó en un corral de comedias como aquellos que a finales del S.XVI y comienzos del S.XVII sirvieron de escenario para representar centenares de textos dramáticos del prolífico Siglo de Oro español.
Sobre La Compañía
La Compañía Nacional de Teatro Clásico es una unidad del Instituto Nacional de la Artes escénicas y la Música, bajo la órbita del Ministerio de Cultura de España. Fue creada por Adolfo Marsillach en 1986 y actualmente, Eduardo Vasco es su director desde setiembre de 2004.
Ponen en escena obras de la literatura dramática escrita antes del periodo realista, siendo su repertorio esencial el teatro Barroco, el del Renacimiento y los textos del Romanticismo. Trabajan con autores nacionales indispensables ,pero también desconocidos e incorporan textos de autores clásicos internacionales.
Su objetivo es escapar a la escenificación del teatro clásico de manera museística; apelan a las formas actuales, para conseguir un nexo de unión entre el espectador de hoy y los autores del pasado. Les interesa el trabajo sobre la palabra, destacando la belleza y la variedad del lenguaje utilizado por sus antepasados.
La Compañía posee dos elencos de actores especializados, mientras uno sale de gira por las ciudades de España y el exterior el otro se presenta en su sede en Madrid. En su página web pueden seguirse sus actividades y leerse las novedades en un boletín mensual http://teatroclasico.mcu.es

Autor: Tirso de Molina
Director: Eduardo Vasco
Teatro Solís: del 10 al 13 de abril 21 hs

15 de abril de 2008

Convocatoria 2008: “Montevideo Ciudad Teatral”

El viernes 18 de Abril a las 11 hs en el Foyer del Teatro Solís, se presentarán públicamente las Convocatorias 2008 de "Montevideo Ciudad Teatral” y su Comisión integrada por actores, directores, dramaturgos y técnicos.
La iniciativa de conformar esta comisión surge en la Intendencia Municipal de Montevideo para apoyar el desarrollo del teatro independiente y no oficial, mediante la subvención a grupos estables o eventuales, y a salas no oficiales. El primer fondo tendrá un valor de $2:500.000.

7 de abril de 2008

Ciclo de teatro uruguayo filmado: Revisando el teatro nacional

Las exhibiciones se realizan todos los miércoles desde abril hasta setiembre, a las 17 horas en la sala de proyecciones del Teatro Solís (ubicada en el subsuelo) Los materiales son el registro de obras de teatro independiente aportados por el archivo de la Mediateca de Plataforma. El cronograma de este mes será:
Miércoles 9: "We are fantastic", director: Jorge Esmoris / BCG (1h 27min)
Miércoles 16: "Putrefashion", director: Tabaré Rivero / Tabaré Rivero (60 min)
Miércoles 23: "Los muertos", director: Tabaré Rivero / Florencio Sánchez (60 min)
Miércoles 30: "Querido lobo", directora: Nelly Goitiño /Roger Vitrac (75 min)

19 de marzo de 2008

Zapatos Andaluces: (Des)Ilusiones de un clown


La escena como espacio de la ilusión es construida a través de un monólogo que cuenta la historia y el presente de una artista de circo. El quiebre abrupto de atmósferas y emociones encarnado en los gestos, movimientos y tono de voz de Susana Anselmi recorren un discurso plagado de claroscuros, aquellos que surgen desde la grieta que separa la realidad de la ensoñación.
Desarrollando el mito de la doble cara del clown, que esconde alegría y tristeza bajo su gruesa capa de maquillaje -The Show Must Go On tararea el personaje al comienzo de la obra-, la autora Laura Echenique intenta explorar en los altibajos emotivos que le permite su personaje. Es al concentrarse en ellos cuando el texto logra sus fortalezas, pues flaquea al dejar entrever, por momentos solapado, un planteo superfluo del arte y su valor de cambio desvirtuado por estas épocas.
La puesta en escena de María Dodera toma esos contrastes interiores y los enfrenta con el exterior resaltando el juego de la ilusión escénica. Refleja a través de los elementos dispuestos alrededor de su personaje la dualidad psíquica propuesta en el texto. Las tonalidades frías del vestuario (verde, azul) y el telón de fondo generan un choque visual perfecto con las pocas luminarias rojas dispuestas.
Any nació para el escenario y lo transforma en su espacio-refugio.Un despliegue de trucos de magia naturalmente resueltos por Anselmi, colocan al personaje en el lugar de lo posible y manejable por él, ese espacio de fantasía que lo rescata y que, al entretener, consigue también la catarsis del espectador. Como una perfecta showoman circense, Susana Anselmi (ganadora del premio Florencio 2007 como mejor actriz) canta y toca un acordeón, recorre en sus movimientos todo el escenario, y se convierte en ilusionista, logrando que su público se involucre y le responda con sus aplausos en los momentos oportunos.
Luego de ser representada en la sala off del Teatro Metro y de presentarse en el Segundo Festival
Internacional de Teatro Unipersonal del Uruguay (F.I.T.U.U.), Zap
atos Andaluces se repone en cuatro funciones en la Sala uno del Teatro Circular. Una nueva oportunidad para disfrutar de un unipersonal que es de ida y de vuelta: en el que el personaje se entrega a la escena y la actriz entrega todo de sí para su personaje y su público, logrando manipular esa realidad espectacular en la que es el centro.

Texto: Laura Echenique (ganadora de un premio de los Fondos Concursables 2007 del MEC)
Dirección: María Dodera
En cartel: Sala Uno del Teatro Circular. Viernes de Marzo 21:30 hs.

22 de febrero de 2008

Estrenos para el 2008

La directora Mariana Percovich está ensayando dos obras a estrenar en el 2008. Con el elenco de la Comedia Nacional trabaja el texto de Bodas de Sangre de García Lorca que tiene el estreno previsto para el 16 de mayo en el Teatro Solís. Para conocer los detalles de la creación escénica se puede visitar el blog marianapercovich3.blogspot.com
Como nueva directora asociada a la Compañía de artes escénicas contemporáneas Complot está ensayando la obra Una lluvia Irlandesa del autor español Josep Pere Peyró. El estreno está previsto para el mes de junio en el espacio escénico de la vieja Farmacia Solís, al regreso de Percovich de París, hacia donde viajará para la presentación de su obra Extraviada en el Theatre Ouvert. El blog con los detalles de los ensayos es marianapercovich2.blogspot.com