2 de junio de 2016

Sobre un arte milenario

En los últimos años se ha hecho evidente el crecimiento de un arte escénico nuevo, virtualmente desconocido en el Uruguay hasta hace dos décadas y en América Latina hasta hace tres: la narración oral. Paradójicamente, no es sino el reconocimiento del arte más antiguo imaginable: el de contar historias.” Néstor Ganduglia.(*)



Es propio e innato de la especie humana el contar historias. De generación en generación se transmiten relatos que con el pasar de los años van mutando y adquiriendo nuevos sentidos entre emisores y destinatarios. La forma más pura de ficción, la herramienta más básica de comunicación: el cuento. Como práctica de cercanía es, sin embargo, una tradición que va perdiendo terreno frente a la mediación tecnológica que nos circunda. El grupo Laberinto Narradores busca atesorar esta práctica milenaria y es por ello que viene realizando una serie de espectáculos en los que dejan plasmada la fortaleza de la narración oral como arte escénico.
Su última presentación fue creada en el mes de la mujer y bajo el título Historias Sabrosas reúne un conjunto de relatos que acercan al público a un universo femenino alejado de los clichés de género. Curiosamente el leitmotiv que actúa como nexo de estas historias es la cocina y sus derivados, sitio emblemático de opresión y sumisión de la mujer puertas adentro. La selección de textos adaptados por el grupo reúne a autoras como Isabel Allende (Cocinando desnudos), Ángeles Mastretta (La tía Clemencia), Laura Esquivel (Como agua para chocolate), Mónica Montañés (La Indecisión), Numancia Rojas (Salir) y un texto propio de Margarita Cuadro, integrante del grupo (La receta perdida). Historias de mujeres, escritas e interpretadas por mujeres. El espectáculo sin embargo no cae en la arenga feminista ni en la lucha de géneros. El trabajo de selección de textos y de canciones, así como la puesta en escena propuesta por la directora Paula Caballero, busca transportar hacia un mundo de imágenes sensoriales que, desde la sugerencia de olores, texturas y sabores lleven al espectador-escucha hacia esos pequeños universos narrados.
El contar es un arte y son pocos los que tienen el talento de atrapar la atención del otro con su relato. Las narradoras Narda Ramos, Mónica Velázquez, Margarita Cuadro y Graciela Chamsarian despliegan cuatro formas de contar diferentes, en sus ritmos, entonaciones y cadencia. Despojadas de grandes artilugios, tan solo con el micrófono en mano y la cercanía de su platea, abren un abanico de escenas ricas en imágenes, personajes y situaciones que rondan entre el humor, el erotismo, el amor, el desamor y la nostalgia. Cada una demuestra con creces que el narrar puede ser un arte escénico, desde el trabajo gestual, vocal y corporal del propio narrador, hasta el sinnúmero de imágenes que levantan sus detalladas descripciones. Así resulta fácil visionar la transformación de un hombre que se trasviste por primera vez, observar el plato de codornices con salsa de pétalos de rosa y hasta sentir su olor e imaginar a la abuela que creó un cuaderno de recetas antiguas.
La voz como herramienta se hace presente para construir este universo puramente femenino. La selección de relatos es acompañada por música interpretada en vivo por las propias narradoras y la elección de canciones potencia el sentido de las historias escuchadas (como por ejemplo Mi revolución de 4 pesos de propina que actúa casi como un himno, una bandera) Este espectáculo fue presentado en el marco del mes de la mujer en el Museo del Gaucho y de la moneda bajo el lema “del corsé al movimiento”. Es por ello que la directora Paula Caballero decidió vestir la escena con bicicletas ya que, al decir de las narradoras, son las únicas cadenas que otorgan libertad. De algún modo este sentir se traslada a esas historias sabrosas, que pintan a un sinnúmero de seres femeninos que encuentran en la cocina razones para despegar hacia otros mundos y demostrar sus fortalezas y en la voz el resumen de que no solo con el movimiento se puede llegar bien lejos.



Ana Laura Barrios



(*)Ganduglia, Néstor. La narración oral, teatro de la memoria. La cotidianidad como escenario de lo mágico. En: El teatro fuera de los teatros. Coord. Gustavo Remedi. Montevideo: CSIC, Biblioteca plural, 2015. Pág.43